Narrativa

Biblioteca Básica
Mitos

Arión y la maldición de Atenea

En la antigua Grecia, vivía Arión al cual le deleitaba encontrarse en su habitación tratando de averiguar los más grandes misterios que por ese entonces aquejaban a las más sapientes de toda Grecia.
La perseverancia de Arión le llevó a realizar los mejores descubrimientos, lo cual lo condujo a caer en una inmensurable arrogancia al punto de compararse con los dioses del Olimpo.
Dicha conducta fue la que lo condenó a él y a la humanidad. En vista de lo que Arión hacía, la diosa Atenea decidió mandarle una maldición, la cual decía que, con el paso de los años, la sabiduría de los hombres les conduciría a un gran desarrollo tecnológico, pero en compensación, las relaciones interpersonales se irían debilitando.
Por eso, hasta el momento, esta maldición sigue y seguirá agobiando nuestra existencia.
Escrito por:
Ángel Gamaliel Jiménez Morales
Evelyn Dánae Jiménez Castro
Karla Vanessa Silva Romero
Ruperto Baruch Becerra Sánchez


CUADRORAMAS

DAFNE SE TRANSFORMA EN LAUREL




ELABORADO POR:
Ruperto Baruch Becerra Sánchez 
Ivan David Fuentes Flores
Evelyn Dánae Jiménez Castro
Karla Vanessa Silva Romero   
LEYENDAS

Las cruces de Juan


En la época Colonial cuando la botánica predominaba existía un ser llamado Nahual, el cual se le aparecía a los habitantes de Tecamachalco, este ser según cuentan había salido de la cueva del diablo con el fin de robarse a los niños y a los animales para saciar su interminable hambre. Dicen que cuando éste está cerca puede escucharse el ruido de algún animal arrastrando una cadena y en algunos casos más terroríficos se puede hasta escuchar el grito de algún niño que al siguiente día ya no aparecería.

Juan era un joven al que le gustaba salir con sus amigos en las noches, en una ocasión al regresar a su casa de madrugada observó a una especie de burro con los ojos enrojecidos y una mirada penetrante, lo cual le causó una extraña sensación de escalofrío, no le dio tanta importancia pues iba algo ebrio, al día siguiente le contó a su abuelo, éste impactado por el relato de su nieto le contó la leyenda del Nahual, Juan un poco espantado se mostró algo incrédulo y no hizo algo al respecto, tiempo después volvió a escuchar el sonido característico del Nahual, por lo que colocó cruces afuera de su casa para tratar de ahuyentarlo.
En la casa de Juan podía verse las cruces. Cuentan que si uno se espera a cierta hora de la madrugada se podrá escuchar al Nahual.

Investigado por:
Ángel Chávez Mauricio Jesús
Becerra Sánchez Ruperto Baruch
Ramírez Merchant Eduardo

OBRA DE TEATRO 

Tifonomaquia




Clic para ver la obra

Tifonomaquia  parte (1)

Tifonomaquia parte (2)





El origen de las maracas

Hera, esposa de Zeus, diosa del matrimonio y la familia, buscó por toda Grecia a las amantes de su marido, encontró un gran número de ellas y las raptó, se las llevó a Delfos, donde Hera les sacó a sus crías de una forma tan violenta que las bestias del fondo marino lo escucharon, una vez hecho esto, Neptuno se puso al tanto de dónde venía ese horrendo sonido.
Hera se dirigió al lugar donde habitaba Dédalo, al cual le pidió realizar unas cuencas de metal, específicamente que tuvieran huecos y le dio unas pequeñísimas piedras con las que llenarían el hueco, Dédalo puso manos a la obra, que en cuestión de unas horas las tuvo listas tal y como lo ordenó Hera. Esta pidió a Dédalo que no hablara o lo castigaría y Dédalo tuvo que ceder. Una vez habiendo callado a Dédalo, Hera tomó la forma de Ignis, el cual era un férreo creyente de los dioses olímpicos, en especial de Zeus, ya que él había hecho crecer la cosecha de su padre. Una vez hecho esto, se dirigió con la ofrenda para Zeus y Hera haciéndose pasar por Ignis, le explica cómo funciona dicha ofrenda, llamada maracas, el dios supremo quedó maravillado por tan dichosa creación humana, y Zeus le dijo: “Bien hecho mortal, has sabido recompensar lo de tu padre”. Neptuno supo que la culpable de ocasionar los gritos había sido Hera, y éste puso manos a la obra, llegando justo en el momento exacto en que el falso Ignis iba a dar el regalo a Zeus. Neptuno exclamó con todas sus fuerzas: - ¡DETENTE!, Hera inundada por la rabia retornando a su forma de diosa. maldijo a Neptuno, Zeus observó y preguntó el motivo de semejante pelea, a lo que Neptuno le contó sobre unos gritos horrendos y la diosa admitió su culpa, Zeus la maldijo con el hambre infinita.
Por casualidad o mero destino, el verdadero Ignis presenció todo, una vez que los dioses se marcharon, éste aprovechó y robó las maracas, las comenzó a tocar, quedó fascinado y se dedicó a venderlas por toda Grecia.
Escrito por:
·        Dilan Pedroza Durán
·        Iván David Fuentes Flores
·        Juan Manuel Gutiérrez Ruiz

Cuadrorama: Narciso y Eco

 Elaborado por:

        Dilan Pedroza Durán
       Antonio Notario Vázquez
       Eduardo Ramírez Merchant
       Juan Carlos Marín Alonso



 La leyenda de San Sebastián

Hace mucho tiempo en la iglesia de la comunidad de San Sebastián, se creía que antes de ser iglesia había sido un cementerio, en donde fueron enterrados los primeros cuerpos contagiados por una enfermedad mortal, la peste.
En parte del antiguo panteón se estaba construyendo unas canchas. El rumor corrió sobre los cuerpos sepultados y los albañiles por el temor de hacer contagiados abandonaron su trabajo.
Algunos habitantes saben que esto es verdad, porque fueron testigos de este drástico suceso, afirmando que murieron cinco trabajadores durante la excavación.
Se cree que en los terrenos de esta iglesia se encuentran los cuerpos de distinguidos sacerdotes infectados y la iglesia no confirma ni rechaza dichos rumores por miedo a que las personas ya no visiten o asistan a la iglesia.
Investigado por:
Erika Torres Andrade
Dilan Pedroza Durán
Dulce Andrea Muñoz Reyes


Mito


Los treinta y tres “AV”



Un día en el Olimpo, ante la ausencia del dios Zeus, los dioses Atenea, Dionisio y Apolo, en pleno aburrimiento se les ocurrió una grandiosa idea, crear un grupo con dotes inigualables, pero la diosa Atenea se dio percató de que no tenían los materiales para crearlos, por lo que visitaron a Hefesto para obtener los ingredientes necesarios, al momento de contarle los planes, éste quedó maravillado con él, y les dio un listado de lo que necesitarían, algunos de ellos fueron: Chamidas, pan, flor del Olimpo, sangre del nomus y el mayor secreto de Hefesto. Cuando tuvieron la receta completa, los dioses pusieron manos a la obra y utilizaron dos moldes de mortales de aproximadamente quince a diecisiete años, todo este proceso se realizó en el taller de Hefesto. Al completar el mezclado y repartir proporcionalmente en cada uno de los moldes, solo esperaron a que la creación cuajara, lo que duró algunos años.

Durante el proceso de espera, Zeus, regresó de su gran viaje, escuchó a lo lejos que los dioses hablaban de algo, por supuesto él no tenía conocimiento, sin pensarlo los obligó a decirle que era lo que tanto decían, por lo que le contaron sobre su proyecto. Zeus fue directamente a la herrería de Hefesto, y sin dudarlo, le quitó propiedades a ambas mezclas debido a que los demás dioses no podían crear seres perfectos.

Al final del proyecto, Zeus los separó al crearlos, pues juntos serían muy poderosos. El resultado de esto fue un grupo de treinta y tres personas, todos eran inteligentes con conocimiento que solo los dioses tienen, la mayoría muy trabajadores, radiantes como una bella flor, algunas propiedades quedaron desproporcionadas en esas creaciones, a algunos les gustó más la fiesta, a otros el deporte, etc.

El oráculo determinó que su fin era encontrarse juntos en un mismo salón, y ser el legendario grupo “AV”.

Escrito por:

  Mata Monterrosas Miguel Ángel
 Ramos Ruíz Flavio César  

Cuadrorama

El rapto de Europa


Elaborado por:
Flavio Cesar Ramos Ruiz
Miguel Angel Mata Monterrosas
Lucibel Aparicio Candia
Nohemi Camacho

Leyenda



El Itzmatlachi, lo que dio vida a mi tierra



Si vas a los Reyes de Juárez, Puebla y visitas la cuarta sección y te diriges a una loma rocosa, ten cuidado con el desfiladero que está lleno de rocas, tan filosas, si no te fijas, podría matar hasta al animal más fuerte, allí bajando la peña por una vereda te encontrarás con una cueva, ésta tiene forma de rostro humano y si te acercas un poco más, sentirás un escalofrió que recorre tu cuerpo.

La gente asegura que adentro está su escondite y dentro de ella, aún se siente su presencia a pesar de que “él” ya no está, así lo nombran los pobladores.

Hace tiempo hubo una terrible plaga de langostas y el mortífero tiempo de sequía, no había quien no hablara de “él”, al igual que cuando abundaban el trigo, los magueyes y los chabacanos.

En otro momento hablaban mucho de “él”, pues sentían su presencia y llegaban a observar sombras cerca de la cueva, dicen que se presentaba de diferentes formas, en  una gran serpiente, un perro con varias cabezas, un chivo tan grande como la cueva y si llegabas a estar cerca de “él”, el ambiente se tornaba pesado y si es que lo veías, tu rostro palidecía, creen que no era una presencia maligna, sino quien daba la vida a la tierra.

Investigado por:

Ellian Villamil Martines
Flavio Cesar Ramos Ruiz
 


FÁBULA 


El perro hambriento

Un perro hambriento, cansado de no poder alcanzar los alimentos que su dueño le tenía destinado, estaba al borde de la locura. Fue hacia donde se hallaba un agujero, madriguera de un ratón. En su máxima desesperación, acechó al roedor, muy atento, logró atrapar a dicho animal y estaba dispuesto a darle fin.
El ratón, implorándole por piedad, le dijo: -Si me perdonas la vida, te ayudaré a conseguir aquello que tanto anhelas-. De este modo, el perro se encontró con un nuevo conflicto. Si perdonaba al ratón, éste podría huir y no cumplir lo que dijo, por otro lado, si le ayudaba a conseguir los insumos que requería, todos estarían contentos.
El canino accedió, dejó con vida al ratón y éste cumplió con su palabra. Fue hasta la cúspide de la repisa donde se encontraban los alimentos del can, el ratón empujó la caja hacia el vacío, de esta manera, fue consumida por el perro.
Valora las diferentes capacidades de aquellos que te rodean, nunca sabes cuándo las necesitarás.
Escrito por:
Ruperto Baruch Becerra Sánchez
Evelyn Danaé Jiménez Castro
Ángel Gamaliel Jiménez Morales




RADIO CUENTO 

Integrantes:
Ruperto Baruch Becerra Sánchez
Ángel Gamaliel Jiménez Morales 
Juan Carlos Marín Alonso 
Antonio Notario Vázquez
Eduardo Ramírez Merchant 




Radio cuento

 Biblioteca Básica

Integrantes:
Mata Monterrosas Miguel Ángel
Ramos Ruiz Flavio Cesar 
Torres Andrade Erika
Castro Farías Marielly
Pedroza Durán Dilan

CALAVERA LITERARIA

Profesor Bonilla
Estaba el profesor Bonilla
en las canchas comiendo costilla
mientras su clase terminaba
la flaca le chiflaba
El maestro muerto de miedo corrió
mientras la calaca le seguía
para así poderle decir
que con esa costilla no se debe decir
Bonilla asustado grito con exclamación
¡Ayuda por favor, chicos de comisión!
los chicos intrigados ya no sabían que haces
pues el profe Bonilla no iba a amanecer
De tan espantado que estaba
cuatro vueltas a la pista daba
al terminar de comer, sintió que se iba a desvanecer
la muerte vio su sufrimiento
y decidido llevárselo sin remordimiento


  

Integrantes
FLAVIO CESAR RAMOS RUIZ
BEATRIZ LUNA DOMINGUEZ
DIANA MICHELL SUREZ
 MIGUEL MATA MONTERROSAS

FABULA

La mariposa y la hormiga

En la copa de un árbol, una hormiga trabajaba arduamente, transportaba una hermosa flor que había recogido. De camino a casa, se encontró con una mariposa que parecía estar herida. La hormiga se acercó y la mariposa le dijo:                                                                                        -Amiga, podrías brindarme ayuda, pero… ¿Yo qué podría hacer por ti?, respondió la hormiga.  -Tengo un ala rota, y no puedo volar más, si me puedes brindar aquella flor que llevas. –No puedo hacer eso, pues tengo que llevarla con mis compañeras- respondió sin titubear. - ¡Oh!, apiádate de mí que indefensa estoy.                                                                                                             
El hecho era cierto, tenía un ala rota, la otra se encontraba en perfecto estado, tanto así que permanecía suspendida en el aire. - ¿No te parece cansada esa posición?, preguntó la hormiga.   –Un poco- respondióle de inmediato-, he intentado levantarme para conseguir comida, pues he tenido mucha hambre. Ven amiga hormiga, si no quieres bríndame tu apetitosa flor, siquiera ayúdame a levantarme.
La hormiga para no sentir remordimiento se acercó para ayudarla, quien le pedía la ayuda con una sonrisa.
La hormiga se acercó lo suficiente para mover el ala, pero al instante una araña que estaba escondida detrás del ala la atacó quitándole le vida al instante.                                                   –De algo has de servir mariposa inútil- dijo con fuerza la araña.                                                                        –No me insultes, por favor, y dame ya la flor- dijo mariposa.                                                                                –Mientras me consigas más comida te mantendré con vida.
No debes de confiarte de extraños, aunque indefensos parezcan, porque lo único que no vemos son sus intenciones.
Escrito por:
Mata Monterrosas Miguel Ángel
Ramos Ruiz Flavio César
Villamil Martínez Elian





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